El regreso de las vacaciones ha sido como esperaba : caras largas y miradas tristes . A la pregunta ¿Qué tal ha ido? , hay una mayoria aplastante de humanos que responden que ¡Genial!. Todo el mundo se lo ha pasado bien, el lugar era encantador-"tienes que ir" , aseveran-.
Los que no se han movido, cantan las delicias de no-hacer-nada, .... Es difícil encontrar a alguien que te diga que sus vacaciones han sido un asco. Este tinte optimista es una de las estrategias de nuestra mente para afrontar la rutina,again. O vete tu a saber por que ¿Cuantas veces hemos acabado de un viaje hasta el mismo gorro y cuando regresamos, lo explicamos como si hubiésemos visitado el paraiso?.
Mentimos descaradamente para que los demás no piensen que hemos "fracasado". Mientras que ellos piensen que aquella playa (abarrotada hasta en su cm2 más recóndito, con un viento devastador que te iba llenando las orejas de arena , con sus ¿cristalinas? aguas plagadas de medusas y un calor asfixiante a kilometros de distancia de un chiringuito con bebida f-r-í-a) es ese lugar de los anuncios todo va bien... Tu estabas allí. Y ellos no.
Pasado un tiempo (que todo lo cura)olvidamos todos los inconvenientes del paréntesis y nosotros mismos nos creemos que hemos estado en ese privilegiado lugar. Curioso, ¿no?.
El día de hoy ha estado marcado por "la vuelta". Hemos recitado nuestro descriptivo de las vacaciones , mejorándolo en cada intento, y hemos disfrutado de nuestros días de relax aunque solo sea al explicarlos. En este caso, no he tenido que engañar a mi cerebro pero... ha habido otras vacaciones.... No vayáis a Aruba. De verdad.
Happy Second : Tengo una relación especial con un sauce llorón. Me ha acompañado durante una década , creciendo y convirtiéndose en adulto. Conmigo. Cada año, se poda y queda expuesto al invierno con sus ramas desnudas. Cuando lo veo , su aspecto es tan patético que pienso que no va crecer de nuevo. Y de repente, un día aparecen brotes. Hojitas diminutas , aquí y allà. No sé como lo hace .Parece que me vigile y cuando me doy la vuelta, plush!, florece. A finales de junio, es tan alto y frondoso que quita la respiración. Se rie de mí, por que lo ha vuelto a conseguir: ha burlado mi atenta vigilancia . Este año lo ha hecho de nuevo. Hoy, tenía brotes que no estaban ahí cuando me fui hace cuatro días. Pero este año, voy a ser más sagaz que él y lo pillaré in fraganti.
Lo cierto es que como cada temporada, los primeros indicios de vida me han enternecido.
Pero sólo un poco. Seguiré observándolo atentamente...
Comentarios