Esta mañana me he puesto el que fue mi primer perfume "serio". Ya hace unos años, un aroma que en áquel momento se me antojo como el más delicioso que había olido nunca, me atrevesó la pituitaria y me enganchó durante mucho tiempo. Pero un día, la curiosidad y el tedio provocaron el cambio: pruebas la lujosa botella ambarina y , cuando, se acaba, te decantas por el estilizado envase transparente. Todo son experimentos sobre tu piel . Y sigues probando. Hay un momento en que te parece haber encontrado ese aroma que te define pero... entonces aparece tu cumpleaños y un nuevo elixir con el que perfumarte por que alguien que no sabía que regalar ha buscado el envase más hermoso . Una apuesta segura.
Vas acumulando experiencias pero, al final, siempre estás buscando ese olor que quieres hacer tuyo. Cuando yo me hice dependiente del primero, creí que siempre sería fiel ha ese impacto de frescor que me envolvía . Me gusta la idea de que ese sea un rasgo de personalidad fijo. Pero, no .He sido infiel de la cabeza a los pies, incluida la crema hidratante.
Hasta hoy.
Casualmente, mientras buscaba un regalo (apuesta segura!), unos colores familiares me llamaron la atención. Ahí estaba la suntuosa caja de ese primer perfume de mi vida. Un clásico, ya muy visto .Pero la atracción fue irresistible. La saturación de olores había llegado a los límites (¿te dicen algo los envases de demostración que van llenando partes de tu cuerpo de mil fragancias diferentes? Ves a la gente olfateando su muñeca derecha, izquierda, palma, dorso, lo que sea-¿Cual era ?) y era muy difícil avanzar un paso sin marearme pero , a duras penas, llegué al expositor. Cogí el vaporizador de demo, me levante la manga de la chaqueta buscando una zona virgen y...pshhhh , me rocié a destajo. Y volvió ese agradable aroma que se impuso a todos los demás .
Esta mañana he rasgado el envoltorio de mi perfume de tamaño king size con vaporizador y lo he sacado de la caja como si fuera un tesoro. Ese aroma reconocido me ha vestido el alma con los anhelos de otros tiempos. Lo he disfrutado y he decido que mañana iré a por todo el pack completo ( todo el mundo sabe que la crema hidratante o lait, huele más y más rato...).
Preveo que habrá más momentos happy relacionados con una fragancia.
Un perfume que se impregna en la piel y deja estela a nuestro paso.
El aroma al café recién hecho, por la mañana.
El olor de la cera en los muebles de madera.
El frescor de la hierba mojada por la lluvia.
Ese ambientador peculiar de un lugar al que te gusta regresar.
La fragancia de la colonia infantil en unos rizos dorados......
Ahí están y ahí han estado siempre. Ahora, lo único que debemos hacer es estar preparados y cuando aparezcan , inspirarlos con fuerza.
Hola. Me dan ganas de conseguir el aroma que me gusta. Regresar a casa aspirando durante el camino este frescor que invita a bailar, que hace que mi niño me abraze diciéndome, 'eh, qué maravilloso hueles mami'. Recuerdo que desde siempre he amado los perfumes y que aún anhelo adquirir algunos..., aunque hay prioridades, y la cotidianidad sigue... Gracias por tu post, me he deleitado leyéndolo.
Publicado por: Dance | martes 12 de abril de 2005 en 1:26
Uno de mi HS diarios es el que me produce el aroma que me llega con la superinspiración que hago cada noche, antes de acostarme, al entrar en la habitación de mi hija.
Huele a ternura, a frescor, a mi promesa de amor eterno, a risas y lloros y, sobretodo, al mejor regalo que me ha hecho mi mujer. por eso y, por muchas cosas más, las querré siempre...
¿como se embotella esto?
pils: ya tienes dos encargos para ikea.
hay otros olores que emanan de mi hija que mejor no embotellamos...
Publicado por: flyer | miércoles 23 de marzo de 2005 en 12:05