Mi suegro ha sido apicultor durante muchos años. Ahora, y después de mucho pensárselo , deja sus colmenas y con ellas su dulce hobby. A todos los que sois adictos a la miel del pueblo, ya os digo que este invierno llegará la última cosecha. Edición limitada.... Y ya hay lista de espera.
Hace unos días , me llamó para pedirme que le ayudara a vender sus colmenas. Su plan era claro y sencillo: ya había hecho sus llamadas y avisos a los contactos de la zona y estaba a la espera pero, mientras tanto, ¿qué tal si yo utilizaba ese "Internet"?. Desconocía el procedimiento pero , tenía claro que debía probar ese invento . Así que , dicho y hecho ( me encanta ser su assistant oficial para este tipo de menesteres). Inicié una búsqueda de donde se comerciaba con colmenas en la www. En uno de los foros que visité, encontré un apicultor que buscaba lo que mi suegro vendía. Y en su zona.
Los puse en contacto via teléfono móvil y quedaron en "ya te diré algo".
Pasaron los días. Yo por mi parte, no pude encontrar más posibilidades en la venta de colmenas via foros de apicultores ... Lo veiamos mal.
Pero hoy , me ha telefoneado mi suegro: el apicultor .com se ha presentado en el pueblo y le ha comprado casi todo.
Guauuuu! Estaba muy contento y yo, muy feliz de verlo tan y tan contento(la cosa ya se estaba poniendo difícil y las colmenas se le resistían).
El poder de Internet se ha traducido en algo muy concreto y, de verdad, casi imposible. Hay una gran dosis de suerte pero...oye, ha funcionado.
Mi suegro se ha entristecido al vender sus colmenas. Pero sólo durante unos segundos. El comprador ya es amigo a estas horas y le ha prometido miel en abundancia. Cada año. Y servida a domicilio.
¿No es brutal el Internet Power?

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