He vuelto tras un período de desconexión, tanto física como espiritual, del mundo del blog e Internet en general. Llámalo desintoxicación voluntaria o pereza veraniega...Los happy moments que no han sido escritos, han quedado perfectamente archivados en una pequeña libreta ,que espero no perder , y si la inspiración me visita, los recordaré y los escribiré...
Ya hemos traspasado la mágica noche de Sant Joan y estamos ya inmersos en un verano caluroso. Se nos va acercando todo lo bueno : promesas de vacaciones y relax. De buena vida... Ciertamente he vivido un pequeño indicio en estos últimos dias: aterrizaje en Ibiza. Plashhhhhh... Se abren las puertas del aeropuerto y respiro ese aire caliente, huelo ese aroma especial que solo tienen mis llegadas a la isla mágica. Y siento una cosa extraña, como un afecto tierno y una sensación de regreso.
Es un happy second intenso.
De estos días de minivacaciones me quedo con la contemplación extasiada de la puesta de sol sobre el mar , o... , tal vez con la cena a la luz de las velas en una playa preciosa, o mis lecturas de "la Conspiración" de Dan Brown -literalmente tirada en una hamaca en Cala Tarida-,o la comida en el chiringuito en pareo y bajo la sombrilla,o...
Lo escribo y me suena bien. Y tengo ganas de repetir lo que ya conozco... Pero, sobre todo, tengo ganas de ponerme en estado "on" vacacional total. No perder ni un minuto. Hacerlo todo. Disfrutarlo todo.
Ibiza siempre acaba regalando eso: la capacidad de ilusionarse.
Tengo un mes para diseñar un mes .
Y esa ,es una buena ilusión.
Comentarios