Aviso : Aún estoy de subidón. Acabo de llegar del concierto.
En un pueblo precioso del Alt Empordà, cada dos años, aproximadamente, se incluye a Miguel Bosé en el amplio abánico de música que conforma el Festival de Peralada,nombre del pueblo y del Castillo que da cobijo al Casino . El lugar es precioso y , tal vez, ese ambiente mágico ayuda a la percepción que yo tengo de esos conciertos pero he de admitir que es una experiencia fabulosa que nunca me defrauda. He visto a Bosé en todas sus actuaciones en este enclave y, aunque hay cambios y evolución, él siempre está "suelto" , a gusto, en sintonía ...Y eso lo transmite y consigue que vibres , que cantes, que te enternezcas o que grites libertad .
En esta edición, tenía sentada a mi lado a una niña de unos seis años que no dejaba de cantar, bailar y gritar !guapo! cada cinco segundos. Ha disfrutado a lo bestia. El resto, en abundancia diría yo, eramos un público entregado ,de 30 a 50 tacos y con ganas de ver y oír al Miguel Bosé que reconocemos. Velvetina, el album actual, ha ocupado un 30%? del repertorio . Es una música dura , alejada de los sonidos emblemáticos que han configurado el estilo Bosé. Y yo creo que eso se ha notado (ya puede dar una idea que el propio artista vaya alternando un tema nuevo con un clásico -estilo Sevilla, Nena-y que prime el combinado....). Los nuevos temas han sido escuchados y han sido respetados pero no han traspasado la piel. En cambio, Nada Particular ha vuelto a desatar pasiones desaforadas...
Él se mueve con el estilo soberbio de siempre, con unos kilos de más y unos años, también, pero sin perder esa particularidad que lo hace diferente.
El espectáculo está muy trabajado: luz, sonido, coreografías. Se agradece esa apuesta por la calidad y por entregar un producto redondo al que compra : o sea yo misma.
Ahora, lo único que falta es que vuelva. Que vuelva a su música y que vuelva a Peralada. Allí estaré, de nuevo ...aunque esta vez espero que el 30% nuevo me complazca (esta es la parte quisquillosa).
La niña gritaba !guapo! y me miraba de reojo.Se sabía todas las letras. T-o-d-a-s. Me tenía alucinada. Le cortaba que yo estuviera repantinada en mi silla (que incómoda, por cierto). Le impedía fluir libremente. Así que me he unido a su canto mientrás la fila delantera se levantaba y yo, con ella (para ver mejor). Y, ahí, ya me he desmelenado ... Al final, no sé quien de las dos se lo ha pasado mejor.
Gracias, Bosé por un buen directo.
Comentarios