Supongo que durante unos días, el tema "vacaciones" y todo lo que le rodea, va a ser repetitivo y machacón. El retorno al puesto de trabajo me ha dado acceso a decenas de historias diferentes : el mal tiempo en París, las colas en Disneyland, el clima fresco de Cantabria, la playa en Fuerteventura, las calles tranquilas de Barcelona, la barquita en Altea, el camping en la Costa Brava, la niebla en Estonia y la construcción casera de una valla en un terreno de Torroella de Montgrí.
El maratón de remembering ha sido fructífero . Los que más sonreían eran los que mañana nos dicen adiós para fabricar sus propios recuerdos acerca de las vacaciones. Estos, te recuerdan que quien rie el último, rie mejor . Que lo disfruten.
En cualquier caso, el happy second de hoy se ha producido en el Departamento de Administración de la empresa, cuando una eficiente compañera -de las que hoy ha vuelto- nos ha indicado, agitando en sus manos el calendario laboral- que en dos semanas , tenemos un viernes festivo. un largo fin de semana de t-r.e-s días...
Ese destello de unas mini vacaciones nos ha emocionado profundamente.
Una puerta a la esperanza ....
Esperanza es el nombre de una de las tres virtudes teologales o sobrenaturales, junto con la fe y la caridad.
En la Teología cristiana estas virtudes forman una unidad indisoluble con las virtudes cardinales o naturales: Prudencia, Justicia, Templanza y Fortaleza y todas ellas en su conjunto describen la imagen cristiana del hombre.
La esperanza es la virtud por la cual el hombre pasa de devenir a ser. Siguiendo a Santo Tomás de Aquino, ha sido definida como "virtud infusa que capacita al hombre para tener confianza y plena certeza de conseguir la vida eterna y los medios, tanto sobrenaturales como naturales, necesarios para alcanzarla, apoyado en el auxilio omnipotente de Dios". A la esperanza se oponen, por defecto, la desesperación y, por exceso, la presunción.
Publicado por: Generic Viagra | miércoles 23 de diciembre de 2009 en 16:26